Con estas 8 recomendaciones enfocadas en la alimentación, podrás preservar o recuperar el peso que se pierde por el cáncer y los tratamientos, con el objetivo de mantenerte fuerte y con energía durante este proceso

Dependiendo de la localización del tumor canceroso, el peso corporal puede verse afectado en mayor o menor grado. Y la razón por la cual es importante preservar el peso es para minimizar la pérdida de masa muscular, la cual está relacionada directamente con el pronóstico de  supervivencia (1). Es decir, que quienes conservan la masa muscular, estarán mejores condiciones físicas luego de superar el cáncer.   

Entonces, si el cáncer o el tratamiento ha hecho que comiences a perder peso,  lo cual ocurre más acentuado en los días posteriores a la quimio o radioterapia,  toma nota de las siguientes acciones para comenzarlas a implementar diariamente. 

8 pautas alimentarias para preservar o recuperar peso

1. Aumenta las calorías de tus comidas principales o meriendas. 

Consume una merengada o úsala como sustituto a una comida si sientes que no puedes comer (2): 

  • Mezcla en el procesador una pieza o 1 taza de fruta 
  • 1 cucharada colmada de mantequilla natural de frutos secos  o 1 puñado de éstos o 1 cucharada colmada de cacao 
  • 3 cucharadas de avena en hojuelas  o germen de trigo o cebada perlada (cocida en agua previamente) 
  • 3/4 vaso de bebida vegetal como almendras o coco o yogurt tipo griego. 

También puede ser modificado como una bebida caliente, cociendo primero el cereal en la bebida vegetal, y en este caso, hay más opciones para variar el carbohidrato principal como: 

  • Harina de plátano para  atol o colada
  • Harina de arroz o almidón de maíz sin azúcar. 
  • Puedes poner adicional gotas de vainilla, canela (en rama o una pizca en polvo) y clavos de olor en la cocción para incrementar el sabor, si tu apetito está muy bajo. 

2. Establece un horario de comidas fijo, independientemente del nivel de apetito. 

Puedes poner una alarma en el celular y organizarte para hacer comidas cada 3 a 4 horas por día, haciendo 6 comidas pequeñas por día (2). 

3. Aprovecha los momentos de mayor ánimo y menor fatiga para elaborar las comidas más importantes del día, haciendo preparaciones prácticas y buscando opciones que puedas congelar y refrigerar para días posteriores.

Ejemplos: salsas con proteína incorporada, purés de tubérculos con verduras o frutas y vegetales congelados para merengadas o cremas. Adicionalmente, estos alimentos requieren menos esfuerzo para la masticación. 

4. Espera 1 hora luego de las comidas principales para tomar líquidos (3)

Disminuye el consumo de líquidos bajos en calorías como caldos, infusiones o café. En lugar de consomés, puedes preparar cremas con vegetales, proteína, tubérculos y aceite de oliva, sal y especias de entrada en las comidas principales. 

5. Prepara la carne  de forma que demande menos esfuerzo para masticar. 

6. Utiliza técnicas culinarias y recetas que concentren el sabor de los alimentos: asado, a la plancha o sofrito en oliva en lugar de hervido. 

7. Ten a la mano snacks sencillos y más calóricos y lleva en el bolso si sales, para picar cuando tengas apetito.

Ejemplos: barras energéticas, frutos secos o galletas con humus o con mantequilla de frutos secos o untadas con queso (2).

8. Existen suplementos nutricionales diseñados especialmente para ayudarte

Altos en calorías y proteínas (3), con vitaminas y minerales y otros compuestos como el omega 3, para preservar tu masa muscular en cáncer y otras condiciones que aumentan el gasto de calorías. Investiga con tu médico qué opciones de marcas reconocidas y seguras hay en tu localidad para evaluar añadir alguno en tus refrigerios. 

Importante:

  • Estas recomendaciones no sustituyen la consulta médica. 
  • En caso de sentir fatiga y cansancio extremo y que no puedas cubrir la mayoría de tus necesidades con tu alimentación, consulta con un nutricionista clínico para hacer más modificaciones a tu esquema de comidas actual. 
  • Tener en cuenta que aquellos cánceres ubicados cerca o en el aparato digestivo, son los que generan mayor riesgo de pérdida significativa de peso.

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Daniella Bellizia Chacón. Nutricionista – dietista

Equipo Anticáncer Carlos Malatesta