Cada vez más popular, el estudio de la microbiota busca entender el papel de los microorganismos en el cáncer. Sorprendentemente, algunos pueden influir directamente en el desarrollo de la enfermedad, otros debilitar la respuesta del sistema inmunológico y algunos también frenar el cáncer.

¿Qué se conoce como microbiota?

La microbiota humana está compuesta de microorganismos como diversas bacterias, virus, parásitos, hongos y protozoarios (1), sus genes y sus metabolitos que colonizan de forma equilibrada diferentes partes de nuestro cuerpo.

En ese grupo son famosas hoy en día las bacterias del tracto gastrointestinal. Pero también hay colonización en la piel, en la boca, en los pulmones, en los senos, en las vías urinarias y en los genitales (1).

¿Cómo la microbiota afecta el desarrollo y progreso del cáncer?

A pesar de las estimaciones que sugieren la presencia de trillones de organismos en la microbiota, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) actualmente identifica únicamente 11 de esos microorganismos como agentes carcinogénicos directos (1).

Esos 11 microorganismos están compuestos por 1 bacteria (la que es una causa común de gastritis (Helicobacter pylori), 3 parásitos y 7 virus, y ellos son responsables de 2.2 millones de casos de cáncer anualmente (1). 

En el caso del microbioma intestinal, este ha sido objeto de atención primordial en el Proyecto del Microbioma Humano, y se ha vinculado con la susceptibilidad al cáncer y la carcinogénesis durante más de diez años (1).

Muchos de los microorganismos presentes en el intestino actúan como agentes que influyen en las células madre cancerosas, es decir, en aquellas células cancerosas que entran en un estado de reposo y se piensa que son responsables de la reaparición de la enfermedad (1).

Sin embargo, aunque tienen acciones pro- carcinogénicas, también otras pueden tener efecto anti-carcinogénico (1), ya que los microbios se encuentran en el microambiente de las células cancerosas y las normales, hay diferentes mecanismos por los cuales interactúan con las células cancerosas. 

Por ejemplo, se ha encontrado recientemente que hay ciertos microorganismos, la mayoría bacterias, que se aumentan en número de acuerdo con el tipo de cáncer que tiene la persona y pueden medirse en sangre. Un ejemplo es la bacteria Fusobacterium spp, que suele estar aumentada en cáncer de colon y por el contrario, el aumento de la bacteria Lactobacillus reuteri, disminuye la carga tumoral para ese tipo de cáncer (1).

¿Sabías que…? 

En un futuro se planea usar muestras de sangre, heces o saliva para hacer diagnósticos rápidos de cáncer y con métodos menos invasivos (1). 

El efecto de la microbiota en las terapias para el cáncer

Algunos microbios tienen un efecto beneficioso en la respuesta inmune de la persona durante el uso de tratamientos como la inmunoterapia, la quimio y la radioterapia, pero otros microorganismos pueden causar resistencia a los medicamentos usados (1).

Estudios emergentes dicen que en la radioterapia y la quimioterapia, se impacta la flora intestinal. En algunos casos, eliminar ciertos tipos de bacterias intestinales en ciertos tipos de cáncer mejora la respuesta a este tratamiento. Pero quitar todo la microbiota intestinal ha sido perjudicial para la respuesta al tratamiento en otros tipos de cáncer. Pero son estudios hechos en animales. (1). 

En el uso de la inmunoterapia, también están estudiando el efecto de la microbiota. Sea el uso de antibióticos para quitar ciertos tipos de bacterias de una zona o el uso de probióticos para recolonizar una sección con un tipo de bacteria en específico. Es un sector de la ciencia bien amplio y complejo, en donde todavía falta mucho por comprender e investigar (1).

Tips de estilo de vida para mejorar nuestra microbiota

1. No te automediques antibióticos

Este consejo es probablemente uno de los más importantes. Recuerda que muchas infecciones son producidas por virus, no bacterias y los virus no mueren con antibióticos. 

Si tienes una infección en tu garganta o nariz u otra parte de tu cuerpo que al pasar los días no se quita, acude al médico para ver si requieres antibiótico o no y cuál es el específico para la bacteria que tienes. El automedicarse sin necesidad genera resistencia, es muy peligroso y además daña el equilibrio de tu microbioma (2). 

2. Tampoco te automediques antiparasitarios ni antifúngicos (medicina para parásitos y hongos), porque puede hacer que algunos microorganismos sobrecrezcan cambiando el equilibrio de la microbiota y también generando resistencia (4).

3. Reduce el exceso de químicos en tu vida en general (5)

La contaminación de las ciudades afecta los microbios de tus vías respiratorias, el tipo de productos que eliges para limpiar la casa y lavar la ropa, el tipo de producto que usas en tu cabello y tu piel, así como el tipo de maquillaje, todo interactúa con tu microbiota.

Revisa marcas, busca algunas con menos químicos y haz algunos cambios que estén a tu alcance a nivel económico para mejorar, sin obsesionarte. 

4. Busca manejar el estrés y tus emociones

Recuerda que el estrés aumenta la hormona cortisol en sangre y produce cambios dañinos en el cuerpo. Opta por actividades relajantes y divertidas, medita, ve a terapia, sana tus raíces emocionales, por mencionar algunos. 

5. Escoge una alimentación saludable y antiinflamatoria

Es clave disminuir el consumo de azúcar. Adicional a eso, podemos agregar la importancia de comer con frecuencia alimentos prebióticos, probióticos y alimentos fermentados:

  • Prebióticos: son un tipo de fibra que están en ciertos alimentos y sirve de comida para las bacterias buenas llamadas probióticos. Se encuentran en: ajoporro o cebolla larga, ajo, alcachofas, vegetales en escabeche (kimchi), cereales como trigo, cebada y centeno y la banana (6). 
  • Probióticos: bacterias vivas que en cantidades específicas ejercen un efecto beneficioso en el organismo humano. Se encuentran en: quesos, kumis (leche fermentada), kéfir (bebida fermentada por levaduras), pepinillos con sal sin vinagre, aceitunas (6) y pan de masa madre (7).
  • Alimentos fermentados: elaborados a través del crecimiento controlado de microbios. Se encuentran en: chucrut o repollo fermentado, bebidas de cereales fermentados (busher en Uganda o boza en África), leche fermentada o cultivada, productos de la soya como natto, tempeh, miso y salchicha fermentada como el salami italiano (consumir este en baja cantidad) (6).No todos los alimentos fermentados contienen probióticos, pero el consumo de estos fermentados en moderación puede que sea bueno para la salud (6). 

El mundo de los microorganismos es complejo, pero comprenderlo puede ayudarnos a cuidarnos y aumentar las herramientas contra el cáncer para ser un PACIENTE ACTIVO. 

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Daniella Bellizia Chacón

Nutricionista – dietista

Equipo Anticáncer Carlos Malatesta

 

Referencias bibliográficas:

  1. Kandalai S, Li H, Zhang N, Peng H, Zheng Q. The human microbiome and cancer: a diagnostic and therapeutic perspective. Cancer Biol Ther. 2023 Dec 31;24(1):2240084. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC10376920/
  2. Kumar A, Pramanik J, Goyal N, Chauhan D, Sivamaruthi BS, Prajapati BG, Chaiyasut C. Gut Microbiota in Anxiety and Depression: Unveiling the Relationships and Management Options. Pharmaceuticals (Basel). 2023 Apr 9;16(4):565. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37111321/
  3. Theodosiou AA, Jones CE, Read RC, Bogaert D. Microbiotoxicity: antibiotic usage and its unintended harm to the microbiome. Curr Opin Infect Dis. 2023 Oct 1;36(5):371-378. Epub 2023 Jul 25. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37466039/
  4. Eve W.L. Chow, Li Mei Pang, Yue. Wang,Impact of the host microbiota on fungal infections: New possibilities for intervention? Advanced Drug Delivery Reviews. Volume 198, 2023, 114896. ISSN 0169-409X. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.addr.2023.114896.
  5. National Academies of Sciences, Engineering, and Medicine. Environmental Chemicals, the Human Microbiome, and Health Risk: A Research Strategy. Washington, DC: The National Academies Press. 2018. Disponible en la web en: https://nap.nationalacademies.org/read/24960/chapter/1
  6. ISAPP. Adding probiotic and prebiotic-containing foods and fermented foods to your plate. Choose My Plate.gov
  7. Akamine, Ingrid Teixeira, Felipe R. P. Mansoldo, and Alane Beatriz Vermelho. 2023. Probiotics in the Sourdough Bread Fermentation: Current Status. Fermentation 9, no. 2: 90. Disponible en: https://doi.org/10.3390/fermentation9020090