La dieta neutropénica se basa principalmente en eliminar el consumo de alimentos crudos como frutas y verduras en personas con tratamiento de cáncer para disminuir el riesgo de infecciones. Sin embargo, no se han encontrado pruebas suficientes que avalen su efectividad y al contrario, múltiples estudios muestran beneficios de consumir frutas y verduras para tratar y evitar el cáncer

Cáncer e infecciones, un riesgo a evitar 

Desde hace décadas, se ha prescrito una dieta especial para personas con cáncer en tratamiento activo de quimioterapia y/o radioterapia.

Esto diseñado bajo la premisa de que dichas personas tienen las defensas o sistema inmune debilitado y la dieta tiene como objetivo bajar el riesgo de adquirir enfermedades transmitidas por los alimentos (1).

Es decir, que se busca bajar el riesgo de adquirir infecciones por bacterias, virus u hongos a través de alimentos manipulados de forma inadecuada, durante la cadena de procesamiento, cocción y almacenamiento.

¿Qué es la neutropenia?

La neutropenia es la disminución del número de un grupo de glóbulos blancos llamados neutrófilos y la quimioterapia es una causa común de ello. Por eso se dice, que las personas tienen el sistema inmune debilitado cuando realizan este tratamiento, adicionalmente porque mata tanto células malas como buenas. 

La importancia que se le presta a la alimentación es porque se ha reportado que puede haber bacterias que generan enfermedades principalmente en ensaladas, verduras frescas y carnes frías, así como también hongos dañinos en comida, agua y hielo (1).

¿En qué consiste la dieta neutropénica?

Se basa en restringir el consumo de vegetales y frutas crudas, para disminuir potencialmente el riesgo de infección, reduciendo la introducción de bacterias en el intestino (2).

¿Debemos entonces evitar comer alimentos crudos durante el tratamiento del cáncer?

Un estudio de alto nivel de confianza a nivel científico, llamado estudio de revisión, fue publicado en 2019 y el objetivo fue comprobar la eficacia de este tipo de alimentación para reducir el riesgo de infecciones, en personas con cáncer y en tratamiento activo.

Para hacer el análisis se tomaron una gran cantidad de estudios previos con buena cantidad de evidencia. 

Como conclusión, los autores reafirman que este tipo de restricciones alimenticias en personas con neutropenia y cáncer no ha demostrado ningún beneficio adicional versus comer frutas y verduras crudas (3)

EVIDENCIA DE LA IMPORTANCIA DE LAS FRUTAS Y VERDURAS

  • Se ha demostrado que comer frutas y verduras en pacientes con cáncer es beneficioso porque contiene fibra y antioxidantes llamados fitoquímicos (que le dan el color, olor y sabor a estos alimentos).
  • Específicamente el consumo de vegetales se ha asociado con la reducción de la mortalidad en sobrevivientes de cáncer y el consumo de frutas y verduras en forma abundante en el día (550g mínimo) reduce en 14% el riesgo de padecer cáncer, siendo esto importante para evitar recurrencias de la enfermedad (4). 

Es por eso, que desarrollamos un Recetario Anticáncer que le da prioridad a las frutas y verduras. Conoce más aquí. 

Por último, ¿cómo se puede bajar el riesgo de infecciones con los alimentos?

¡La higiene es clave!

  • Lava las manos por 20 segundos con frecuencia. 
  • Lava las frutas y verduras. 
  • Evita dejar alimentos cocidos más de 2 horas a temperatura también o más de 3 días refrigerados (5). 
  • También lava correctamente los utensilios y tope de cocina, procura cocinar a temperaturas adecuadas evitando carnes o huevos crudos o bebidas sin pasteurizar, incluso cervezas y miel no pasteurizadas (5). 
  • También evita frutas y verduras con signos de inicio de descomposición como moho y productos vencidos (6). 

 

Daniella Bellizia Chacón

Nutricionista – dietista

Equipo Anticáncer Carlos Malatesta

Referencias bibliográficas

(1) Jubelirer SJ. “The benefit of the neutropenic diet: fact or fiction?” Oncologist. 2011;16(5):704-7. doi: 10.1634/theoncologist.2011-0001. Epub 2011 Apr 6. Disponible en la web en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3228185/

(2) Pizzo PA, Purvis DS, Waters C. “Microbiological evaluation of food items. For patients undergoing gastrointestinal decontamination and protected isolation”. J Am Diet Assoc 1982;81:272–9. Disponible en la web en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/7108083/

(3) Sonbol MB, Jain T, Firwana B, Hilal T, Deleon T, Murad A, Murad MH, Khera N. “Neutropenic diets to prevent cancer infections: updated systematic review and meta-analysis”. BMJ Support Palliat Care. 2019 Dec;9(4):425-433. Disponible en la web en: https://spcare.bmj.com/content/9/4/425.long

(4) Hurtado-Barroso S, Trius-Soler M, Lamuela-Raventós RM, Zamora-Ros R. Vegetable and Fruit Consumption and Prognosis Among Cancer Survivors: A Systematic Review and Meta-Analysis of Cohort Studies. Adv Nutr. 2020 Nov 16;11(6):1569-1582. Disponible en la web en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7666913/

 (5) U.S. Food and Drug Administration. “Seguridad Alimentaria en el Hogar [Food Safety at Home]”. FDA. Disponible en la web en: https://www.fda.gov/consumers/free-publications-women/seguridad-alimentaria-en-el-hogar-food-safety-home

(6) American Dietetic Association. “White Blood Count & Diet”.ADA. Actualizada Abril, 2016. Disponible en la web en: https://www.oncologynutrition.org/erfc/eating-well-when-unwell/white-blood-count-diet